2015년 4월 30일 목요일

(Ahnsahnghong) El Alma -3


(Ahnsahnghong) El Alma -3




Los pensamientos del apóstol Pedro acerca del espíritu


Pedro siempre recordaba lo que Jesús le había dicho antes de su ascensión.

Jn. 21:18-19 『De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas 
a donde querías; mas cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y 
te llevará a donde no quieras. Esto dijo, dando a entender con qué muerte había de glorificar a Dios.』

Cuando la vida de Pedro en el evangelio, iba a llegar a su final, se preocupaba por
los santos, recordando lo que Jesús le había dicho.

2 P. 1:13-15 『Pues tengo por justo, en tanto que estoy en este cuerpo, el despertaron con amonestación; sabiendo que en breve debo abandonar el cuerpo, como nuestro Señor Jesucristo me ha declarado. También yo procuraré con diligencia que después de mi partida vosotros podáis en todo momento tener memoria de estas cosas.』

Pedro describió su muerte como “abandonar” el cuerpo, y como su “partida”.
Está claro que el que abandona el cuerpo es el espíritu de Pedro. Mientras su espíritu estaba en la carne, el cuerpo se convirtió en su morada; y después de la partida de su espíritu, el cuerpo volvió a la tierra.

Estudiamos los pensamientos de los apóstoles para conocer las enseñanzas que aprendieron de Jesús. Mediante las explicaciones de los apóstoles con respecto al espíritu, podemos entender claramente que Jesucristo había enseñado y revelado que el espíritu existe dentro del hombre.



Mi verdadera vida

Con frecuencia nos preguntamos “¿quién soy?” Algunos dicen que “el hombre come para vivir”, y otros sostienen que “el hombre vive para comer”. Ninguna de estas opiniones es correcta.

Nuestra esencia no es nuestro cuerpo, sino el espíritu que está dentro de él.
Nuestro espíritu vive en la morada que llamamos “cuerpo”. Cuando salimos de campamento, permanecemos en una tienda por algunos días, ¿no es así?
El tiempo que pasamos en la tienda es breve. Del mismo modo, la vida en el cuerpo (nuestra tienda o morada) es solo temporal.

Si vivimos para el cuerpo físico, estamos viviendo para nuestra casa. La vida debe vivirse para uno mismo, no para las casas en las que moramos.

En la vida de nuestra fe, a veces nos centramos más en la vida física que en la vida espiritual. Si bien es cierto que estamos en el cuerpo y no podemos negar la vida física, debemos llevar una vida piadosa, ya que vivimos en una morada temporal que desaparecerá pronto.

Vivimos en estas moradas por causa de nuestros pecados; pero ya que hemos recibido el perdón de pecados bajo la gracia de Cristo, el Cordero de la pascua, nuestras casas eternas esperan por nosotros. Mientras vivamos en esta tierra, concentrémonos en lo que debemos pensar.

2 Co. 4:18 『no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.』

Tenemos nuestra patria eterna donde viviremos eternamente con
nuestro Dios Padre Ahnsahnghong y Dios Madre Jerusalén celestial.

Vengan a la iglesia de Dios donde moran Dios Padre y Dios Madre.

2015년 4월 28일 화요일

(Ahnsahnghong) El Alma -2


(Ahnsahnghong) El Alma -2




Los pensamientos del apóstol Pablo acerca del espíritu

Tratamos de comprender la forma de pensar de los apóstoles, porque sus pensamientos se formaron con las enseñanzas de Jesús.
Los apóstoles entendieron que nuestra carne es simplemente la morada de nuestro espíritu.

2 Co. 5:1 『Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere [si nuestra carne muriere], tenemos de Dios un edificio, una casa no 
hecha de manos, eterna, en los cielos.』

Nuestro espíritu vive ahora en una morada terrestre temporal (nuestra carne), 

pero luego vivirá en una casa eterna que Dios ha hecho para nosotros.

2 Co. 5:6-9 『Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor […]; pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor. Por tanto procuremos también, o ausentes o presentes, serle agradables.』

En esta carta, el apóstol Pablo dice que el Señor [Jesús] habita en el mundo del espíritu y que nosotros moramos en el mundo de la carne, y que por eso estamos ausentes del Señor mientras estamos en el cuerpo. El apóstol Pablo también revela que él y
el resto de los santos preferirían estar ausentes del cuerpo y presentes al Señor.

En los versículos anteriores, ¿qué es lo que mora en el cuerpo y luego deja el cuerpo?
El espíritu de Pablo, su esencia, es lo que quiere dejar el cuerpo. El cuerpo que lo revestía no era la esencia de su vida, sino su espíritu, que habitaba en su cuerpo.

En otras palabras, el apóstol Pablo no vivía para la vida temporal de su morada terrestre (su carne), sino que anhelaba la vida en la casa eterna. Dios le dio este eterno hogar solo después que su espíritu dejó su morada terrestre.

El apóstol Pablo escribió de manera similar en una carta a los santos de Filipo.

Fil. 1:21-24 『Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. […] Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor; pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros.』

Las palabras de Pablo en 2 Corintios 5:6: “Quisiéramos estar ausentes del cuerpo”, y en Filipenses 1: “Teniendo deseo de partir”, tienen el mismo significado. “Estar ausente” o “partir” significa dejar el cuerpo. ¿Qué cosa habita en el cuerpo o deja el cuerpo? El espíritu de Pablo, su verdadera esencia.

En otra carta a la iglesia de Corinto, Pablo pronunció una revelación que Dios le había mostrado.

2 Co. 12:1-3 『Ciertamente no me conviene gloriarme; pero vendré a las visiones y a las revelaciones del Señor. Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años 
(si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y conozco al tal hombre 
(si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe),』

Cuando el apóstol Pablo tuvo esta revelación, dijo dos veces: “Si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe”.

De acuerdo con este versículo, ¿qué pensaba el apóstol Pablo, que el espíritu existía separadamente del cuerpo, o que el espíritu no existía?

Si el apóstol Pablo hubiera creído que el espíritu no existía, ¿cómo habría podido decir: “Si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe”? Cuando Pablo tuvo esta revelación –en la que se describía a sí mismo como un hombre al que él conocía, hablando en tercera persona–, no sabía si su espíritu había viajado fuera del cuerpo, o si había ido a ese paraíso en la carne.

IDDSMM, Dios Madre, Ahnsahnghong

2015년 4월 27일 월요일

(Ahnsahnghong) El Alma -1


(Ahnsahnghong) El Alma -1




“¿Qué sucede con el hombre cuando muere?” 
“¿Realmente tiene el hombre un alma?”
“¿Adónde va el hombre cuando muere?”
Preguntas como esta han causado gran interés en la historia, pero nadie ha sido
capaz de responderlas. Hombres ansiosos de encontrar las respuestas, escribieron mucha filosofía, pero un simple filósofo no puede comprender cómo fueron creadas.

Cristo Ahnsahnghong vino a la tierra, estableció la Iglesia de Dios y nos enseñó que todos los hombres son ángeles que han venido a la tierra por haber pecado en 
el cielo. Él nos hizo saber lo valiosos que somos y nos reveló el verdadero propósito
de nuestras vidas.



El alma se revela en la creación de los seres humanos

Gen. 2:7 『Entonces Jehová dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en 
su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

“Un ser viviente” significa ‘un espíritu viviente’. El polvo no es la esencia de la vida.
Dios no llamó al polvo mismo “un ser viviente”. Solo después que Dios sopló su aliento de vida en el polvo, lo llamó “un ser viviente”. Por tanto, la esencia de la vida no es la carne, sino el aliento de vida, el espíritu que Dios sopló en el polvo. La carne de un hombre está hecha de polvo, pero su espíritu fue creado por Dios, y viene de Dios.



Jesús nos enseñó acerca del espíritu

El concepto de “espíritu” se hace más claro en el Nuevo Testamento.

Mt. 10:28 『Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.』

En este versículo, Jesús describe el proceso de la creación en Génesis 2, revelando la diferencia entre la muerte del cuerpo (el polvo) y la muerte del espíritu.

En este versículo, la palabra griega para alma es “pneuma”, que significa “espíritu”.

Jn. 4:24 『Dios es espíritu [pnemua]; […]』

2 Co. 3:17 『Porque el Señor [Jesús] es el Espíritu [pnemua]; […]』

He. 1:14 『¿No son todos espíritus [pnemua] ministradores, […]』

Dios es espíritu y no pertenece a la carne. Jesús es espíritu y no pertenece a la carne. Los ángeles también son espíritus y tampoco pertenecen a la carne.
Así, la muerte del hombre puede dividirse en dos eventos: la muerte de la carne y 
la muerte del espíritu. El diablo u otro hombre, pueden matar nuestro cuerpo,
pero Dios es el único que puede destruir nuestro espíritu.

El apóstol Pablo escribió en una carta a la iglesia de Corinto:

1 Co. 2:11 『Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu [pneuma] del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, 
sino el Espíritu [pneuma] de Dios.』

Jesús nos enseñó que la verdadera esencia de nuestra vida no es nuestra carne, 
sino nuestro espíritu.

IDDSMM, Ahnsahnghong, Dios Madre

2015년 4월 24일 금요일

(Ahnsahnghong) El Bautismo -2


(Ahnsahnghong) El Bautismo -2




El bautismo y el renacimiento

Todos los hombres están destinados a la muerte por causa de sus pecados.
El reino de los cielos es un lugar donde nuestros cuerpos físicos no pueden poner un pie. Aunque nuestros cuerpos son esclavos del pecado y están destinados a la muerte, Dios nos permite la oportunidad de volver al cielo. Para entrar en el eterno reino, nuestro espíritu debe nacer de nuevo.

Jn. 3:3-5 『Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.』

Para nacer de nuevo, nuestro cuerpo primero debe morir para pagar nuestros pecados. Para hacernos comprender este principio del perdón de pecados y el renacimiento, Jesús expió nuestros pecados derramando su sangre en la cruz y resucitando luego. Como Jesús murió en la cruz, nuestro cuerpo debe ser sepultado mediante 
el bautismo. Y como Jesús se levantó de la muerte, nosotros hemos de nacer de
nuevo como justos, solo después que nuestros pecados sean perdonados por
la gracia de Cristo.

1 P. 3:21 『El bautismo que corresponde a esto [al agua] ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) […]』

Ro. 6:3-11 『¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. […] Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él; […] Así también vosotros consideraos muertos 
al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.』

El propósito de la ley del bautismo no es limpiar la suciedad de nuestro cuerpo, sino lavar el pecado de nuestra alma, para que revivamos


El bautismo y el libro de la vida

Jesús dijo: “El que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en 
el reino de Dios”. “Nacer de nuevo” significa nacer por segunda vez, del Espíritu
(Jn. 3:1-8). Como el nombre de una persona se inscribe en un registro cuando nace,
así también el nombre de uno se inscribe en el libro de la vida después de nacer de nuevo del Espíritu. Por tanto, cuando alguien se bautiza, su nombre se escribe en
el libro de la vida de la iglesia y, lo más importante, también en el libro de la vida
del cielo.

Mt. 16:19 『Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.』

Así, cuando el nombre de una persona se escribe en el libro de la vida de la tierra, también se escribe en el libro de la vida del cielo. El apóstol Pablo dijo:

1 Co. 4:15 『[…] pues en Cristo Jesús yo os engendré por medio del evangelio.』

Fil. 3:20 『Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, […]』

Fil. 4:3 『Asimismo te ruego también a ti, compañero fiel, que ayudes a éstas que combatieron juntamente conmigo en el evangelio, con Clemente también y los demás colaboradores míos, cuyos nombres están en el libro de la vida.』

Y Jesús dijo:

Lc. 10:20 『Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.』

Sal. 69:27-28 『Pon maldad sobre su maldad, y no entren en tu justicia. Sean raídos del libro de los vivientes, y no sean escritos entre los justos.』

Aunque creamos fielmente en Dios, si nuestros nombres no están escritos en el libro de la vida, nunca podremos entrar en el reino de los cielos. 

Como está escrito:
Ap. 20:15 『Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.』

Ap. 21:27 『No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.』

Is. 4:3-4 『Y acontecerá que el que quedare en Sion, y el que fuere dejado en Jerusalén, será llamado santo; todos los que en Jerusalén estén registrados entre los vivientes, cuando el Señor lave las inmundicias de las hijas de Sion, y limpie la sangre de Jerusalén de en medio de ella, con espíritu de juicio y con espíritu de devastación.』

El profeta Daniel escribió:

Dn. 12:1 『En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro.』

Pero David, el autor de Salmos, escribió:

Sal. 69:27-28 『Pon maldad sobre su maldad, y no entren en tu justicia. Sean raídos 
del libro de los vivientes, y no sean escritos entre los justos.』

Aunque el nombre de uno haya sido escrito en el libro de la vida, puede ser raído de
él si comete algún pecado imperdonable.

Ap. 3:5-6 『El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.』

Mediante el bautismo, recibimos el perdón de nuestros pecados, nuestros nombres se escriben en el libro de la vida del cielo y nacemos de nuevo con una nueva vida, como Jesús resucitó de los muertos.

Por esta razón debemos bautizarnos. Si no nos bautizamos, no podemos celebrar la pascua, y sin celebrarla, nuestros nombres no pueden escribirse en el libro de la vida.

Debemos bautizarnos y guardar la pascua, para poder escapar de las plagas postreras y entrar en el eterno reino de los cielos. 

Vengan a la iglesia de Dios y hacemos la voluntad de Dios fielmente.
para entrar al reino de lo cielos donde el propósito de nuestra fe.

2015년 4월 22일 수요일

(Ahnsahnghong) El Bautismo -1


(Ahnsahnghong) El Bautismo -1





Hoy en día la mayoría de la iglesia dan el bautismo despúes del estudio de la
biblia 6 meses o 1 años.
pero esto no es la enseñanza de la biblis.
hoy estudiemos acerca de la enseñanza del bautismo.


El hombre es un ser mortal. ¿Por qué el hombre se ha hecho esclavo de la muerte?
La Biblia nos dice que todos los hombres llegan a morir debido al pecado.

No podemos tener vida si estamos aún llenos de pecado. A fin de recibir la vida eterna, debemos deshacernos de nuestros pecados. El bautismo es el primer paso que damos hacia la salvación. Mediante esta graciosa regla de Dios, nuestros pecados son limpiados y nosotros somos expiados.

Por eso, la Iglesia de Dios realiza el bautismo, de acuerdo a la enseñanza del segundo Cristo Ahnsahnghong.



El origen del bautismo

Dios prometió a su pueblo enviar el profeta Elías para prepararle el camino.
Elías apareció antes que Dios viniera a la tierra como el Mesías. El propósito de
la venida de Elías era dar testimonio del Mesías, y enderezarle calzada.

Is. 40:3 『Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada 
en la soledad a nuestro Dios.』

Juan el Bautista fue enviado para cumplir la misión de Elías. Él predicó las nuevas de arrepentimiento a los israelitas, que no obedecían las palabras de Dios y estaban atrapados en su fe hipócrita.

Mt. 3:7-9 『Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no penséis decir dentro de vosotros mismos. A Abraham tenemos por padre; […]』

Mr. 1:4-5 『Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados. Y salían a él toda la provincia de Judea, y todos los de Jerusalén; y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados.』

Juan no bautizaba a la gente por su propia voluntad, sino de acuerdo a la orden que había recibido de Dios, que lo había enviado.

Dios estableció el principio del perdón de pecados a través del bautismo, para hacernos entender que el bautismo es una de sus leyes justas dadas para nuestra salvación (1 Jn. 1:33). Por eso, Jesús nos dio ejemplo cuando Juan el Bautista lo bautizó, para instituir el bautismo como una ley sagrada.

Mt. 3:14-15 『Mas Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia.』

Mt. 21:32 『Porque vino a vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; […]』

El bautismo, la verdad de la justicia, no era tan solo una ordenanza para testificar a Jesús, sino también una ley del nuevo pacto, pues Jesús mismo bautizó a la gente y dio ejemplo al bautizarse con agua (Mt. 3:16).

Jn. 3:22-23 『Después de esto, vino Jesús con sus discípulos a la tierra de Judea, y estuvo allí con ellos, y bautizaba. Juan bautizaba también en Enón, junto a Salim, porque había allí muchas aguas; y venían, y eran bautizados.』



¿Cuándo debemos bautizarnos?

El bautismo es el primer paso para recibir la gracia de Dios y el perdón de los pecados. Es como el bautismo de un bebé que sale del vientre. Como nuestro cuerpo nace del vientre y aprende una por una las cosas del mundo, así también nuestro espíritu se deshace de los pecados y las transgresiones mediante el bautismo, y nacemos de nuevo como hijos de Dios; y después del bautismo, aprendemos la providencia de Dios y los secretos del reino de los cielos.

Ef. 1:7-9 『en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia,』

Sin recibir el perdón de pecados, no podemos recibir la sabiduría para reconocer a Dios. Por tanto, va contra la voluntad de Dios insistir en que el bautismo debe realizarse después de seis o doce meses de estudio. Si queremos creer en Dios, debemos bautizarnos primero; luego, tendremos la oportunidad de participar en la naturaleza divina de Dios en la vida de la fe.

Aquí hay algunos ejemplos de los que escucharon las buenas nuevas de Jesús y participaron en la justicia de Dios al bautizarse.

Un eunuco que estaba sobre todos los tesoros de Candace, reina de los etíopes, se bautizó mientras viajaba por el camino, inmediatamente después que Felipe le dio testimonio de Cristo (Hch. 8:27-38). Una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, recibió el mensaje de Pablo y creyó en Jesús; y ella y su casa se bautizaron de inmediato (Hch. 16:13-15). Y un carcelero, que guardaba la puerta de la prisión donde Pablo y Silas estaban encerrados, escuchó acerca de Jesús, e inmediatamente él y su familia creyeron en él y se bautizaron (Hch. 16:25-33).
El bautismo significa el renacimiento de nuestro espíritu y es el punto de partida de nuestra fe en Dios.
A través del bautismo, prometemos a Dios que nos arrepentiremos de nuestros pecados pasados y que seguiremos la voluntad de Dios. A cambio, Dios promete que nos recordará al momento del juicio.

Supongamos que una iglesia insiste en que un hombre debe bautizarse seis o doce meses después, luego de que su fe crezca. Si ese hombre muere antes de terminar de aprender las doctrinas de dicha iglesia, sin haber obtenido la promesa de la salvación de Dios, ¿quién será responsable por su alma?


2015년 4월 19일 일요일

(Ahnsahnghong)La nube y la carne -2


(Ahnsahnghong)La nube y la carne -2



Hoy también estudeimos acerca de Jessús en su segunda venida.

Jesús vino con las nubes

El profeta Daniel vio al Hijo del Hombre viniendo con las nubes en su visión, y profetizó:

Dn. 7:13-14 『Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.』

Pero Jesús no vino con las visibles nubes del cielo, sino que nació como un bebé
a través del cuerpo de María. Algunos dicen que la anterior profecía de Daniel
se refiere a la segunda venida de Jesús, pero indudablemente indica su primera venida, porque en la profecía de Daniel está escrito: “Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran”. Mateo y Lucas escribieron que Jesús recibió dominio en el cielo y en la tierra, y un reino.

Mt. 28:18 『Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad [dominio] me es dada en el cielo y en la tierra.』

Lc. 22:29 『Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí.』

Con respecto a la primera venida de Jesús en la carne, la Biblia profetizaba que vendría con las nubes. Por lo tanto, la profecía de su segunda venida en una nube también muestra que vendrá en la carne en secreto, ¿no es verdad? Hay una profecía innegable: “De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán” (Mt. 24:34-35).

¿Qué tan larga es “esta generación”? Han pasado 1.900 años desde que Jesús dijo estas palabras; pero, ¿acaso no ha pasado ya una generación? Con respecto a una generación, la Biblia dice:

Sal. 90:10 『Los días de nuestra edad son setenta años; y si en los más robustos son ochenta años, […]』

Por lo tanto, “esta generación” solo puede interpretarse como un período en el que el Hijo del Hombre viene en una nube y junta a sus escogidos de todas partes mediante sus ángeles.



El último juicio se dará cuando Jesús venga con fuego

Cuando Jesús venga como el último Juez, vendrá con fuego y no sobre una nube.
El profeta Isaías escribió que Jesús vendría con fuego el último día. Como está escrito:

Is. 66:15-16 『Porque he aquí que Jehová vendrá con fuego, y sus carros como torbellino, para descargar su ira con furor, y su reprensión con llama de fuego. 
Porque Jehová juzgará con fuego y con su espada a todo hombre; y los muertos 
de Jehová serán multiplicados.』

2 Ts. 1:7-8 『[…] cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo;』

He. 12:29 『porque nuestro Dios es fuego consumidor.』

Mt. 24:30 『[…] y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.』

Lc. 17:22 『Tiempo vendrá cuando desearéis ver uno de los días del Hijo del Hombre, 
y no lo veréis.』

En otras palabras, podremos ver a Jesús viniendo en una nube, pero nunca podremos verlo viniendo en fuego. Y Jesús dice que no encontrará fe en la tierra cuando venga en una nube.

Lc. 18:8 『Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?』

Si no hubiere nadie que tenga fe cuando Jesús venga, ¿quién será salvo? Por eso la Biblia dice:

Mt. 24:31 『Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.』

De acuerdo con la profecía de que Jesús vendrá otra vez en una nube para juntar a sus escogidos de los cuatro vientos, Jesús ha venido de nuevo y está juntando a sus escogidos de los cuatro vientos. Él es Cristo Ahnsahnghong.

Esperamos sinceramente que usted reconozca al segundo Cristo Ahnsahnghong mediante las profecías de la Biblia, y obtenga la salvación.  

La Igelsia de Dios cree en Cristo Ahnsahnghong quien es salvador de 
está época.


(Ahnsahnghong)La nube y la carne -1

(Ahnsahnghong)La nube y la carne -1




Hoy estudiemos acerca de Jesús en su segunda venida.

En la Biblia, está profetizado que Jesús vendrá en una nube por segunda vez,
a fin de restaurar la verdad perdida y guiar a los hijos de Dios al reino de los cielos.

Aquí, la “nube” significa la ‘carne’. Cuando Jesús vino hace dos mil años según
la profecía del libro de Daniel: “Con las nubes del cielo venía” (Dn. 7:13-14),
en realidad vino como un hombre en la carne. Está profetizado que Jesús vendrá 
por segunda vez en las nubes.
Esto significa que vendrá otra vez como un hombre en la carne.

El segundo Cristo Ahnsahnghong ha venido en la carne, siguiendo la profecía 
de la Biblia. Cuando Jesús ascendió al cielo, los ángeles dijeron: “
¿Por qué estáis mirando al cielo?” Los miembros de la Iglesia de Dios no están mirando al cielo, esperando al segundo Jesús. Nosotros ya hemos recibido al segundo
Cristo Ahnsahnghong que ha venido en la carne según la profecía de la Biblia,
y lo predicamos a los que aún están mirando las nubes del cielo.

Verdaderamente deseamos que todos los lectores abran sus corazones, estudien las palabras de la verdad y reciban al segundo Cristo Ahnsahnghong, que nos guía a la salvación.
Lc. 21:27-28 『Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder 
y gran gloria. Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.』




El Hijo del Hombre vendrá en una nube

Primero necesitamos hacer un cuidadoso estudio de la primera venida de Jesús en
una nube; si esto se refiere a su venida en una nube del cielo, los que no crean en
esto caerán en la destrucción; pero si se refiere a su venida en la carne y no en una nube real, los que insistan en su venida en una nube del cielo serán destruidos.

Hace 1.900 años, cuando Jesús vino por primera vez, los fariseos eran conscientes de que Elías vendría antes de Jesús (Mt. 17:10-13, cf. Mt. 11:14). Elías subió al cielo en un torbellino con un carro de fuego (2 R. 2:11); por eso, los sacerdotes, escribas y fariseos creían que Elías descendería del cielo en un carro de fuego, de la misma manera que había subido al cielo. Debido a su errada fe, no pudieron recibir a Elías (Juan el Bautista) y lo culparon, y al final fueron todos destruidos. Mientras esperaban la venida de Elías en un carro de fuego, Elías (Juan) ya había nacido como un niño mediante el cuerpo de Elisabet (Lc. 1:57-66).

Todos los hacedores de maldad, que esperaban la venida de Elías en un carro de fuego, fueron destruidos. Esta es una advertencia para nosotros. Incluso en los últimos días, los que creen que Jesús vendrá en una nube del cielo, serán destruidos.

No debemos seguir su ejemplo, sino hacer todos los esfuerzos necesarios por estudiar las profecías acerca de la venida de Jesús en una nube. Porque la Biblia dice: “Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca”, y: “Enviará sus ángeles […] y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro”.

La mayoría de los cristianos piensan que Jesús vendrá en una nube como Juez, y que entonces la tierra será destruida y los salvos serán arrebatados para encontrarse con Jesús en el aire junto con los resucitados.

Sin embargo, la Biblia dice: “Cuando estas cosas comiencen a suceder [cuando el Hijo del Hombre venga en una nube], erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca”. La Biblia también dice que Jesús juntará a sus escogidos de los cuatro vientos cuando venga en una nube.

En otras palabras, el propósito de la venida de Jesús por segunda vez en una nube, no es destruir la tierra, sino juntar a sus escogidos.

A fin de ser parte de los elegidos, debemos recibir al segundo Cristo que viene 
en una nube.



La nube significa la carne

Tenemos que entender correctamente qué significa una nube. Si significara una nube del cielo, ¿dónde permanecería Jesús hasta su venida en una nube? Una nube es vapor de agua visible que flota sobre la tierra. Este vapor se acumula en el aire y desciende como lluvia o nieve. Este es el ciclo de una nube. Entonces, ¿dónde permanecería Jesús hasta su venida en una nube? Averigüemos el significado de una nube en la Biblia.

He. 12:1 『Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande 
nube de testigos, […]』

Jud. 1:12 『Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; […]』

En las expresiones “tan grande nube de testigos” y “nubes sin agua, llevadas de acá
para allá por los vientos”, las nubes representan a los hombres de carne. Ya que la Biblia llama “nubes sin agua” a los falsos profetas, ¿a quiénes representarían las “nubes con agua”? A los verdaderos profetas, ¿no es así?

El agua de las nubes representa también el agua de la vida.

Zac. 14:8 『Acontecerá también en aquel día, que saldrán de Jerusalén aguas vivas, la mitad de ellas hacia el mar oriental, y la otra mitad hacia el mar occidental, […]』

Y el apóstol Pedro dijo:

Jn. 7:37-39 『En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; […]』

And the Apostle Peter said:

2 P. 2:17 『Estos son fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; […]』

“Fuentes sin agua” o “nubes empujadas por la tormenta”, indican a los falsos cristianos. Como usted sabe, las nubes empujadas por la tormenta son nubes sin agua (Jud. 1:12). Hay aguas que nunca se han vaporizado; estas representan a todos los seres humanos de carne.

Ap. 17:15 『Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas.』

Si las aguas representan a los pueblos, ¿a quiénes representan las nubes?
Una nube está suspendida en el aire como una visible colección de partículas de agua vaporizada por el calor solar. Por tanto, las nubes representan a los que han nacido de nuevo del Espíritu Santo. La venida de Jesús en una nube significa que vendrá 
en la carne. 

Iglesia De Dios Sociedad Misionera Mundial.